Vetusta Morla: pequeño desastre animal
Después del set-list de Xoel López, quien teloneó a sus compatriotas, a las 22.40h, Pucho (voz), Álvaro Baglietto (bajo), Guillermo Galván(guitarra eléctrica y coros), David García (batería), Jorge González(percusiones) y Juan Manuel Latorre (guitarra eléctrica y teclados), salieron a escena.
Los primeros acordes de Año Nuevo, fueron los que le dieron inicio al recital. Pucho, una mezcla entre David Muñoz de Estopa y Thom Yorke en Lotus Flower se mostró energético, corriendo, saltando y bailando por todo el escenario.
“Esperemos que pasemos una noche guapa de domingo”, expresó entre sonrisas luego del segundo tema. Le dio paso a Un día en el mundo, canción que le da nombre al primer disco y le siguió En el río, corte difusión de su próximo discoMapas, que sale a la venta el 3 de mayo.
Llegó el primer punto alto de la noche con Copenhague y su “dejarse llevar suena demasiado bien”, que parecía que iba dirigido tanto como a los mismos músicos, como al público. Para Boca en la tierra y Maldita Dulzura, Baglietto parecía estar en una especie de estado de trance, mientras Galván y Latorre saltaban sobre el escenario. Luego de Pequeño desastre animal y Al Respirar, se retiraron del escenario, mientras los presentes coreaban: “no sea, Vetusta no se va, Vetusta no se va”.
La Marea fue acompañada por un instrumental poderoso. Luego, llegó la hora del primer gran pogo de la noche con Sálvese quien pueda y un Pucho eufórico, levantando el puño como si cada palabra fuese una especie de manifiesto.
Después de tirarle un par de botellas de agua al público, empezó a sonarSaharabbey Road y Pucho creó un juego de voces entre mujeres y hombres.
Volvieron para tocar los bises de la mano de Autocrítica y Rey Sol, para terminar con un potente La cuadratura del círculo, donde al final del tema Baglietto se tiró a hacer mosh entre los presentes y donde Galván bajó del escenario para hacer pogo con el público.
Después de 16 canciones se retiraron del escenario, no sin antes decir que los habían tratado “de puta madre” y la promesa de volver. La remera marrón de Pucho rezaba un “incansable” que se pudo adoptar tanto como para él, para la banda y para todos los que estuvieron ayer en La Trastienda.














aghh q asco estopa ni se compara por favor. viva vetus!0
Hola Laura, me refería al parecido físico con el cantante de Estopa.
Saludos.